Clipa despartirii
El lunes me voy de Bucarest.
Es el último fin de semana antes de mi ingreso definitivo, por así decirlo, en el mundo adulto. O qué se yo. No dejo Rumanía – en poco tiempo estaré dando guerra de nuevo en Oltenia -, pero dejo mi hogar, a muchos amigos, al universo en el que he sido feliz durante un año y medio.
No me siento triste – este cambio no es triste – pero sí melancólico, nostálgico del aquí y del ahora, y a la vez feliz por lo que he vivido en Bucarest y por los amigos a quienes he conocido y de los que me preparo a despedirme.
No sé si seguiré con este querido blog – ni con cuánta frecuencia escribiré -, pero en todo caso este es un post de despedida. Y cómo me voy a despedir de los bucarestinos, sino con los sabios versos que canta Dan Spataru (plagiando la genial ocurrencia de mi amigo Pedro):
Tot ce-a fost in viata mea odata voi lasa uitarii
Todo lo que hubo en mi vida un día dejaré al olvido
Ani si luni si nopti la rand povara clipa despartirii
Años y meses y noches en el duro momento de la separación
N-am sa-ti cer ce nu-mi poti da vreodata
No te pediré lo que jamás podrás dar
N-am sa-ti cer iubirea
No te pediré el amor
N-am sa bat la porti inchise iara
No llamaré a la puerta nuevamente cerrada
Nu-ti feri privirea
No apartaré la mirada
Drumurile noastre toate se vor intalni vreodata
Todos nuestros caminos se encontrarán un día
Drumurile si iubirea, gandurile, fericirea
Los caminos y el amor, los pensamientos, la felicidad
Drumurile noastre poate se vor intalni vreodata
Puede que nuestros caminos se encuentren un día
Drumurile si iubirea, gandurile, fericirea
Los caminos y el amor, los pensamientos, la felicidad
Voi pastra mereu in amintire dragostea curata
Siempre recordaré el amor limpio
Voi spera mereu intr-o iubire cum n-a fost vreodata
Siempre esperaré un amor como jamas los hubo
Gandul ca ma vei respinge iara, gandul ma-nfioara
La idea de que me rechazarás de nuevo me atormenta
Lasa-mi doar prietenia care glasul meo o cheama
Déjame sólo la amistad que mi voz clama
Drumurile noastre toate se vor intalni vreodata
Todos nuestros caminos se encontrarán un día
Drumurile si iubirea, gandurile, fericirea
Los caminos y el amor, los pensamientos, la felicidad
Drumurile noastre poate se vor intalni vreodata
Puede que nuestros caminos se encuentren un día
Drumurile si iubirea, gandurile, fericirea
Los caminos y el amor, los pensamientos, la felicidad
PD: No os perdáis el maravilloso último post de Francisco Veiga, sobre los perros y los Balcanes.
PSD en su laberinto
Ha pasado mucho tiempo desde mi último post: han sido unas semanas extrañas que me han deparado mi adiós a Rumanía. Desde el martes viviré con los vecinos del sur del Danubio. Bulgaria será mi casa los próximos meses.
Lo cual no es en absoluto una excusa para no escribir, claro. La situación política sigue evolucionando, sin acercarse nunca al equilibrio. El PSD es el factor clave para la resolución de esta crisis tan profundamente desagradable para todos, pero al mismo tiempo aceptable para casi todos.
PSD
El PSD parece el único partido realmente vivo de Rumanía. Los demás son casi dictaduras personales, en las que miles de hombres inteligentes siguen los designios del líder y su camarilla, ya los lleve al desastre (PNL, PC) o a la gloria (PD, PNG). Quien discrepe queda excluido o en el mejor de losc asos marginado.
En cambio, en el PSD (tras el espectáculo lamentable del referéndum de suspensión de Basescu) las cosas se están moviendo y ya sea por motivos beatíficos o por pura lucha por el poder, se está produciendo un debate interno bastante interesante.
Por un lado se encuentra un grupo de “renovadores”, liderados por el PSD de Cluj y otros líderes socialdemócratas bucarestinos. Los personajes clave de este bando son Victor Ponta, Ioan Rus, Vasile Dancu y Remus Lapusan.
Victor Ponta
Por otro lado está la “vieja guardia” del partido, personificado en el anciano Ion Iliescu, la “rata rosada” Viorel Hrebenciuc (Basescu dixit), y el alcalde del sector 5 Marian Vanghelie. Este último, recién elegido presidente del PSD de Bucarest, tiene un brillante futuro político por delante: Populista, semianalfabeto, corrupto y con maneras de dictador, Vanghelie es el retrato robot del político de éxito en Rumanía. Vanghelie es el último gran organizador de mítines bere&mici en Bucarest. Una joya.
![]()
.jpg)
Marian Vanghelie intentando leer
Un tercer grupo lo forman los “barones” locales del PSD, políticos a la vieja usanza expertos en las refinadas técnicas del caciquismo. Esta gente no suele preocuparse demasiado por el liderazgo nacional del partido, pero ahora están furiosos por el desastre creado por Geoana forzando el referéndum de suspensión. Se dan cuenta de que el PSD apoya tácitamente a un gobierno de derechas sin obtener nada a cambio para ellos, que pierden influencia en su electorado, y quieren contrapartidas. Esta semana una delegación con los 19 presidentes de Judet del PSD se han reunido con Geoana para exigirle que le exigiera al gobierno transferencias por valor de 1.000 millones de € para los judeti este mismo año, mediante una modificación presupuestaria de urgencia. De lo contrario los barones se enfadarán más aún con la dirección del partido.
Y en medio de todos estos está Geoana y su camarilla, que llegaron en 2005 para renovar al partido pero que cada vez se apoyan más en la vieja guardia, decepcionando las esperanzas del grupo de Cluj. La semana pasada Geoana llegó a declarar que el exprimer minisitro Adrian Nastase (caído en desgracia por su pertinaz venalidad) tiene “un futuro político brillante”.
El Comité Nacional Ejecutivo del próximo día 27 se presenta movidito. La última batalla entre el grupo de Cluj y la vieja guardia, liderada por Vanghelie, ha tenido lugar esta misma semana. La filial del PSD de Bucarest pidió a la dirección nacional la exclusión del partido de los vicepresidentes Victor Ponta y Vasile Dancu. El PSD de Cluj reaccionó con declaraciones indignadas. “Hay que resolver el problema Vanghelie. De lo contrario, no podemos avanzar”, afirmó Ponta.

El clarividente Vasile Dancu
Otro de los protagonistas de la polémica, Vasile Dancu, realizó unas brillantes declaraciones, que en mi opinión resumen y sintetizan el núcleo del problema del PSD: “La gente de Cluj espera de la dirección que se haga una distinción entre gitanería y socialdemocracia. Eso es todo.”